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domingo, 12 de julio de 2009

Esfera con Esfera

Y llegó el momento de LAS ESFERAS...



Me llamaron tanto la atención que se merecen un post propio.

Debo ser sincera: desconocía su existencia completamente.

Al investigar leí de todo y me entretuve bastante: hay grupos Flickr sobre estas esferas, algunas personas llegan al divague de afirmar que esta obra de arte se encuentra en el Patio de la Piña... como parte de una conspiración de Dan Brown para escribir otro Best Seller!

El escultor es Arnaldo Pomodoro, y yo me remito a resumir lo que encontré más interesante.
Una bomba impactó en su pueblo y sus obras reflejan el efecto que le causó este hecho.
Esferas, símbolos de la perfección, en el caso de las de Pomodoro, perfectas en parte, pero rotas, destruídas, en otra.

Una dentro de la otra, ambas con imperfecciones... se ven engrana- jes, giran, tienen movimiento, vida.
¿Son bombas, tienen vida pero la pueden quitar?
Rotan y están rotas.
El arte no se explica, cada uno lo siente como puede y experimenta. Comparto mi experiencia nada más, espero no influir mucho en sus opiniones.

En la foto que sigue, se refleja mi silueta en el centro , el cielo, nubes,

También aparecen el Bimbi y la Nonna.
Descubrí que estába- mos dentro de la Esfera, esa noche en el hotel. Y me sigue encantando ese efecto mágico.




miércoles, 3 de junio de 2009

Desandando el Camino

Entonces desandamos el camino que hacía unos minutos habíamos hecho con tanta ansiedad.



Lo mejor fue que íbamos con la corriente; todos juntos, en manada... de nuevo las escaleras. Las ayudas ofrecidas por compañeros de peldaños...

Seguimos... caminamos, miramos más. Mi suegra se detuvo a ver los anillos de los distintos papas. Los sellos.



Me avisó, pero yo estaba vigilando al Guiye, a quien había liberado para que estirara las piernas, y caminaba, corría, volaba...

Trataba de tocar lo intocable, los techos, vitrinas... tesoros, muros...riquezas mundanas varias.











Para Guiye la riqueza era poder aprehender las nuevas texturas.


Pasamos por una galeria llena de armarios. Puertas, puertas, puertas.




La Nonna y yo nos quedamos enamoradas de esta imagen y por eso la comparto





Seguimos rumbo a la salida.Pero antes, ¿ por qué no hacer un descanso en el Patio de la Piña? Había poca gente, y muchos bancos libres esperándonos: el día estaba lindo.




Así que nos detuvimos allí






Monjas fotógrafas





Aves, mucho para ver


y.... LA ESFERA!




En la entrada siguiente, definitivamente la historia de la ESFERA...




viernes, 2 de enero de 2009

Piña vs Esfera

El Patio de la Piña da para miles de fotos.

Por todos lados se descubren maravillas, y les dejo algunas de muestra:




Se acuerdan cuando estudiábamos las columnas: corintias, jónicas, dóricas...??? Qué tiempos aquellos!!!
Identifican ésta??




Iba parando la oreja cuando notaba que pasaba cerca de algún grupo guiado... cosa de enterarme en vivo y en directo de lo que veía...



Sin embargo, entre todo ello, lo que más me llamó la atención fue:



Realmente no comprendo cuál fue la intención de colocar esto en el centro del Patio. No es crítica pero si una pregunta que me sigo haciendo.

Con todas las obras de arte, la historia, los detalles... para qué agregar más?

Y bueno, el tema es que no pasa desapercibida, ya que todo el mundo le saca fotos y fotos y fotos. Y yo también...


La información sobre esta ESFERA del artista italiano Armando Pomodoro me la reservo para un próximo post...
Luego de recorrer todo el Patio, nos dirigimos hacia la derecha...es decir, seguimos al malón de gente..para la izquierda había una escalerísima...( esa era la dirección para llegar a la Capilla Sixtina, o sea, nuestro Destino)
Para la derecha, una galería sin escalera, así que enfilamos para allá... y nos encontramos en el
Museo Chiaramonti... que merece un post completo.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Entrada Triunfal

Mi suegra mi miró muy raro cuando la saqué de la fila larga y le dije que íbamos a entrar.
Pero no era cuestión de ponerme a explicarle todo y perder minutos valiosos.
Ella estaba en mi manos y me obedecía ciegamente.
Esta vez caminamos al lado de toda la fila pero sin batir ningún record ya que iba empujando el carrito con el Bimbi.
Llegué temblando de que ( yo siempre tan dramática, fiel a mi estilo) el Sr. Amabilísimo se hubiera esfumado.
Pero no; allí estaba y cumplió con su promesa: nos vio, hizo detenerse a las personas que esperaban entrar y nos hizo pasar!

De ahí llamó a una persona que nos escoltó hasta uno de los controles. Le agradecí nuevamente con la mejor sonrisa y palabras que pude.

El Sr Amabilísimo me recomendó que tratara de visitar todo lo que pudiéramos; al fin y al cabo teníamos tiempo de sobra para disfrutar no solo de la Capilla Sixtina!


El control a los museos es similar a lo que ocurre en los aeropuertos, pero más livianito. Luego de aprobarlo, nos pidieron que aguardáramos hasta que llegó una familia con una niñita en silla de ruedas. Hablaban en inglés.

Nos acompañaron hasta el ascensor. Y entonces comenzó nuestra visita.


Aclaro, la información que aparecerá en este Blog la tomo de diversas fuentes que van a figurar con acceso directo desde el mismo.
Uso también mi memoria ( por eso algunas fallas, seguramente) y me ayuda también el orden en el que fui tomando las fotos.
Trato de compartir mi viaje, no pretendo ser una guía de turismo, ya que la información completa está al alcance de cualquiera. Sin embargo, voy a copiar algunas cosas interesantes .
Armé esta visita con algo de tiempo y no solo buscando en Internet o participando en foros, sino con libros/guías que pedimos en la biblioteca, y también de personas que me prestaron los suyos cuando se enteraron de mis planes.



Asi que luego del viaje en ascensor nos indicaron seguir una flecha y nos encontramos en uno de los Patios del museo: su nombre: en honor a lo que ven a continuación:
O sea, el PATIO DE LA PIÑA

"Dejando a la izquierda el llamado Atrio de las Corazas y atravesando el Atrio de las Cuatro Cancelas, se llega al Patio de la Piña, situado en una parte del espacio cinquecentesco del Belvedere. Este último fue proyectado en 1506 por el arquitecto Donato Bramante, por encargo de Julio II, con el objeto de poner en comunicación el Palacio de Inocencio VIII (1484-1492) con la Capilla Sixtina, mandada construir por Sixto IV (1471-1484). El Patio estaba dividido entonces en tres zonas con dimensiones diferentes, unidas entre sí por elegantes tramos de escalera y cerrado lateralmente con cuerpos de albañilería ritmados por semicolumnas estriadas sobre las que se apoyaban grandes arcos. La pavimentación y los brazos laterales se inclinaban ligeramente hacia la Capilla Sixtina, con el fin de engañar la vista de quien se asomara al patio desde los apartamentos reales, haciendo que su extensión le pareciera mayor. En la extremidad norte se había previsto una gran hornacina para cerrar la perspectiva: ésta fue realizada en 1565, como se encuentra actualmente, en el llamado Patio de la Piña, por el arquitecto Pirro Ligorio que usó la cúpula del Panteón como modelo. Las sugestivas estampas de la primera midad del siglo XVI ofrecen una idea de las celebraciones que aquí tenían lugar. A fines de 1500 el Patio del Belvedere fue dividido en dos partes mediante la construcción de un brazo transversal de la Biblioteca de Sixto V (1585-1590). Años después, en 1822 se realizó un segundo cuerpo de albañilería transversal, llamado “Brazo Nuevo”, destinado a contener una colección de estatuas. En la actualidad allí hay tres espacios abiertos: el Patio de la Piña, el Patio de la Biblioteca y el Patio del Belvedere.


El Patio de la Piña recibe este nombre por la colosal piña de bronce de casi 4 metros de altura que en época clásica se encontraba en Roma, en los alrededores del Panteón, por lo que el barrio se llama “de la Piña”.Es problable que en la Edad Media la misma fuera llevada al atrio de la antigua basílica de San Pedro, de donde se la trasladó en 1608. A los lados había dos pavos reales de bronce, copias de originales del siglo II d.C., conservados en el Brazo Nuevo. "


Fuente: http://www.vaticanstate.va/ES/Monumentos/Museos_Vaticanos/Patios.htm

Es verdad, esa piña es imponente!

Y debajo de la Piña: